En el panorama del diseño de prendas de vestir, España siempre ha tenido un lugar privilegiado. Ya en los siglos XVI y XVII la moda española marcaba tendencias. En la actualidad, esta dinámica todavía se mantiene. Este éxito ininterrumpido se debe a nombres como Cristóbal Balenciaga, Manuel Pertegaz, Agatha Ruíz de la Prada, Adolfo Domínguez o Custo Dalmau.
Los grandes diseñadores
A lo largo de la historia muchos han sido los diseñadores españoles que han obtenido la gloria tanto a nivel nacional como a nivel internacional. Un claro ejemplo lo encontramos en la figura del artista vasco Cristóbal Balenciaga, creador de la alta costura y considerado por muchos como el diseñador española más importante de la historia, Prueba de ello es que sus creaciones se han paseado por las más famosas pasarelas de moda alrededor de todo el mundo. Incluso, en la actualidad, años después de su muerte, sigue siendo homenajeado, sin olvidar que sus vestidos son el referente para muchos diseñadores noveles.
El otro pilar del diseño español es Manuel Pertegaz. A temprana edad ya fue reconocido mundialmente como uno de los “grandes” diseñadores. Por este motivo, tiene el honor de ser el primer español en hacer desfilar sus colecciones por las pasarelas de moda de la Quinta Avenida neoyorquina. Además, fue galardonado con el “Oscar de la Costura” que otorga la prestigiosa Universidad de Harvard.
Últimas generaciones
Hoy en día, el número de diseñadores españoles que se proyectan alrededor del mundo es muy amplio, por ello, intentar nombrar únicamente a uno, o a dos, como grandes referentes se convierte en una tarea muy complicada. No obstante, aquellos que por trayectoria y éxito merecen ser subrayados son: Adolfo Domínguez, la extravagante y polifacética Agatha Ruíz de la Prada, Antonio Miro, Paco Rabanne y Victorio & Lucchino. Todos ellos disfrutan del éxito allá por donde se pasean, llegando a convertir sus desfilen en “habituales” en las diferentes pasarelas de moda que se celebran por los cinco continentes. Además, sus diseños también tienen buena acogida entre el público de a pie, motivo por el cual sus productos se exportan por todo el mundo logrando un éxito de ventas.
Foto: Kheng Guan Toh – Fotolia
Las fiestas navideñas son sinónimo de reunión con los más allegados pero, sobre todo, lo que más tiempo nos roba es la compra de regalos, algo casi obligado en estas fechas. Muy a menudo caemos en el error de regalar cosas que tarde o temprano acaban olvidadas en algún cajón de la persona agasajada. Cuando se trata de regalar ropa, el destino de la prenda puede ser el mismo si no se tienen en cuenta diversos factores que hagan que este presente sea apreciado por nuestro destinatario.
No pasar frío durante otoño e invierno es el principal objetivo, pero eso no implica tener que vestirse con cualquier cosa ni mucho menos olvidarse del estilo propio y de la elegancia. La moda de esta temporada nos ofrece muchísimas posibilidades para salir a la calle, siempre de acuerdo a la ocasión y a los diferentes compromisos y asegurándonos que no pasaremos frío ni aún estando al aire libre. Solo es cuestión de escoger lo que más se acomode a los gustos de cada uno.
La palabra outlet comenzó a oírse hace tan solo unos años, y ahora es el canal de compra de ropa predominante para muchísima gente.
Todas las ciudades especializadas en moda tienen una semana en la que le rinden homenaje al estilo, a la elegancia y a las tendencias. Son muchísimas las pasarelas famosas que se celebran durante el año alrededor del mundo y en las que se muestra lo más selecto de las prendas que marcarán las tendencias en las temporadas siguientes, pero sin duda París Alta costura es la madre de todas ellas.
Los complementos son elementos básicos de la moda, y existen desde la antigüedad, aunque en la actualidad, hay espacio para la innovación, también es cierto que se ha producido una cierta estandarización. Es importante reconocer además de la importancia económica del mercado de la moda, su valor cultural en la vida moderna.